MARX

MARX

(Relaciones)

La filosofía de Marx critica a la filosofía precedente por ser un pensamiento invertido. La base real sobre la que debe construirse un pensamiento filosófico que nos ayuda a transformar la sociedad y a superar la situación de alienación de los humanos, es la vida material, es decir, la relación de producción o praxis con la Naturaleza o materia que nos rodea. Somos materia, venimos de la materia y vivimos relacionándonos activamente, trabajando con la materia o Naturaleza.

La conciencia y sus productos, la cultura, las leyes, los pensamientos, las teorías, las palabras, etc., no son más que un reflejo posterior a la materia y que debe reflejar la única realidad existente, la realidad material del hombre, productor de bienes materiales.

En Platón, en el texto que comentamos, como en toda filosofía idealista, la realidad está al revés, los valores están invertidos. Es el mundo celeste de las ideas el que fundamenta y da forma al mundo terrestre material. Es el alma, espíritu puro e inmortal, dotada de la capacidad de conocer, quien debe dominar y liberarse del cuerpo material que la esclaviza. El trabajo es propio de los esclavos y de la clase inferior, los trabajadores. Los intelectuales, los filósofos, que no se dedican a trabajar manualmente, son los que detentan el gobierno, la capacidad de dirigir la ciudad y de hacer las leyes por las que todos deben regirse.

Toda la filosofía platónica no es para Marx más que un claro ejemplo de ideología, visión falseada de la realidad puesta al servicio de los intereses de la clase dominante. La liberación del proletariado incluye la lucha ideológica; la superación y destrucción de las doctrinas ideológicas semejantes a la de Platón.

Una tesis de Platón, tal vez la única, que parece tener alguna semejanza con el marxismo es el comunismo en que deben vivir los filósofos y los defensores. Sin embargo el parecido es muy parcial, pues en Platón el comunismo de bienes y familia no tiene nada que ver con la estructura económica del modo de producción de la ciudad-estado griega, ni se refiere a la propiedad de los medios de producción.

Más cercana a Marx se encuentra la tesis platónica sobre la armonía o justicia reinante en la ciudad y por la cual todos los ciudadanos ponen al servicio de los demás aquello en lo que destacan. Esta tesis recuerda la descripción de la futura ciudad comunista hecha por Marx: A cada uno según su necesidad, de cada uno según su capacidad. Indudablemente, en uno y otro caso estamos en presencia de una utopía.

En conclusión, Marx, salvo algún detalle de menor importancia, está en total desacuerdo con lo más importante de la filosofía de Platón.

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