LA ACADEMIA Y EL DEVENIR HISTÓRICO DEL PLATONISMO

A la muerte de Platón, su sobrino Espeusipo le sucede en la dirección de la Academia. En este período, conocido como Academia Antigua, se conserva la herencia intelectual de Platón, pero ninguno de sus sucesores rayó a la altura intelectual de su maestro.

Ya en el siglo III e inicios del II antes de Cristo, la Academia, en lucha contra la filosofía estoica, se desvía hacia posiciones escépticas. No debe interpretarse este escepticismo como la negación radical de toda posibilidad de conocimiento, sino más bien, como una aplicación del método dialéctico de Sócrates y Platón, y como la consecuencia extrema de la crítica platónica al conocimiento experimental. Con Arcesilao, la Academia Media o Segunda Academia, se desarrollan las raíces críticas y estéticas presentes en el platonismo. Pero es con Carnéades, Academia Nueva o Tercera Academia, cuando se recupera la importancia y el esplendor de la Escuela. Es muy conocida su crítica a la Teología y a la Física de los estoicos, que ya no se recuperarán del todo y, aunque cree permanecer fiel al espíritu de la Escuela, se abandonan la mayor parte de las tesis centrales de Platón. Aunque ninguna doctrina es verdadera y cierta, todas pueden tener una parte de verdad que nos proporciona una probabilidad suficiente para dirigir nuestra conducta y buscar la felicidad. La ausencia total (ἐποχή) de asentimiento, juicio y acción no tiene fundamento.

El platonismo medio o Quinta Academia aparece posteriormente. Es un movimiento de dos siglos de duración (siglos II y I antes de Cristo), con algunos autores de relieve. Se produce una oscilación entre la posición ecléctica, con influjos del pitagorismo o de los estoicos, y una vuelta a la ortodoxia del platonismo original. Destaca la figura de Plutarco de Queronea, escritor erudito y fecundo. Sus obras prepararon al neoplatonismo y ejercieron un gran influjo en la Edad Media, en el Renacimiento y en autores como Corneille, Montaigne o Rousseau.

El pensamiento de Platón, objeto de nuestro comentario, ha ejercido tal influjo a lo largo de los siglos que se ha convertido en un clásico para nuestros contemporáneos.

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