«Y así, mientras las demás virtudes, las llamadas virtudes del alma, es posible que sean bastante parecidas a las del cuerpo –pues, aunque no existan en un principio, pueden realmente ser más tarde producidas por medio de la costumbre y el ejercicio–, en la del conocimiento se da el caso de que parece pertenecer a algo ciertamente más divino que jamás pierde su poder y que, según el lugar al que se vuelva, resulta útil y ventajoso o, por el contrario, inútil y nocivo. ¿O es que no has observado con cuanta agudeza percibe el alma miserable de aquellos de quienes se dice que son malos, pero inteligentes, y con qué penetración discierne aquello hacia lo cual se vuelve, porque no tiene mala vista y está obligada a servir a la maldad, de manera que, cuanto mayor sea la agudeza de su mirada, tanto más serán los males que cometa el alma?

– En efecto –dijo–»

PLATÓN, República – VII, 518e – 519a.

Tesis e Ideas Principales

Tesis

La virtud del conocimiento o sabiduría es muy diferente al resto de las virtudes del alma y del cuerpo.

Esquema de Ideas Principales

1. La virtud del conocimiento es la más divina y jamás pierde su poder.

1.1. La virtud del conocimiento es ventajosa y útil o nociva e inútil según el lugar a que se vuelva.

  1. 1.1.1.  El alma de los malos, pero inteligentes, tiene buena vista y discierne con penetración, pero está obligada a servir a la maldad.
  2. 1.1.2.  Esta alma cometerá mayores males cuanto mayor sea la agudeza de su mirada.

2. Las demás virtudes del alma (fortaleza o valor, templanza, justicia, etc.) no existen en un principio y son producidas por la costumbre y el ejercicio.

2.1. Estas virtudes son parecidas a las del cuerpo

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