Actividad y comercio material: Es la vida propia de los seres humanos como trabajadores dentro de un modo de producción. Con su actividad o praxis, el trabajador actúa sobre la naturaleza y produce los bienes materiales que necesita para vivir. La abundancia de bienes materiales permite su intercambio o comercio material, pero también va acompañada de la división del trabajo, de la propiedad privada y de la lucha de clases. Toda esta vida material, núcleo del modo de producción, determina las instituciones socio-políticas y la ideología de una sociedad.

Comercio y producción espirituales: Son los productos de la conciencia y el desarrollo y las relaciones a que están sometidos. Para Marx, estos productos (religión, moral, derecho, arte, metafísica, etc.) y toda la actividad que en torno a ellos puede establecerse, no tiene sustantividad, autonomía, ni historia propias, sino que son un reflejo determinado por la base o vida real, es decir, por la producción de bienes materiales.

Comportamiento material: Véase “actividad material”.

Conceptos. Ideas. Pensamientos: Son los productos característicos de la conciencia humana, considerada como facultad en la que se refleja la realidad material. Estos productos no son independientes, ni tienen una sustantividad propia. La conciencia y sus productos están determinados por la infraestructura económica o base real. Mantener lo contrario es típico del idealismo, que defiende, así, un mundo invertido e irreal, que convierte en ideología los productos de la conciencia y nos precipita hacia la alienación.

Conciencia. Pensamiento: Facultad o capacidad humana para reflejar o representar la realidad. Ha surgido en el proceso evolutivo como consecuencia del trabajo humano. El hombre no sólo trabaja, sino que se da cuenta de su trabajo, pudiendo, así, hacer progresar y potenciar la evolución propia. Esta facultad produce un conjunto de ideas o representaciones que el hombre o una clase social tiene acerca de sí mismos, de su lugar en el mundo y en la historia, que están condicionadas por su vida material.

Conciencia: Facultad o capacidad humana para reflejar o representar la realidad. Ha surgido en el proceso evolutivo como consecuencia del trabajo humano. El hombre no sólo trabaja, sino que se da cuenta de su trabajo, pudiendo, así, hacer progresar y potenciar la evolución propia. Esta facultad produce un conjunto de ideas o representaciones que el hombre o una clase social tiene acerca de sí mismos, de su lugar en el mundo y en la historia, que están condicionadas por su vida material.

Condiciones materiales: Son las circunstancias o características que definen y diferencian a un modo de producción, es decir, son las fuerzas productivas y las relaciones en que se encuentran éstas en un momento histórico determinado. Estas condiciones materiales determinan el modo de vida y el ser del hombre.

Conservadores: Intelectuales, políticos, o, en general, personas con una postura o actitud, justificada ideológicamente con argumentos variados, que pretende mantener inalterables las instituciones y estructuras económicas y políticas, las relaciones sociales y la jerarquía resultante, las normas y costumbres tradicionales, así como los conocimientos y teorías recibidos del pasado. Para Marx es la expresión ideológica de los intereses de la clase dominante. Se enfrenta radicalmente a la postura revolucionaria, defendida por Marx, que pretende una transformación de la sociedad que cambie la infraestructura económica y todas las instituciones y productos ideológicos derivados de ella.

Determinar: Acción que caracteriza el influjo de la infraestructura económica sobre toda la superestructura, refiriéndose el texto, principalmente, a la conciencia y a sus productos. Es difícil precisar, en el pensamiento de Marx, el grado o fuerza de este influjo para llegar a llamarlo determinación. En ocasiones Marx parece decir que se trata de una condición necesaria y suficiente. Así, el materialismo histórico se convertiría en un determinismo mecanicista que excluiría la necesidad de la intervención humana en la historia. La dialéctica es contraria a esta interpretación mecanicista. El pensamiento marxista acepta en la actualidad una pluralidad de condicionamientos y asume una cierta independencia en la evolución de los productos de la conciencia, pero siempre afirman que la producción de bienes materiales “determina en última instancia” a la superestructura.

Estado: El estado es una institución que forma parte de la superestructura de un modo de producción y que tendría como fin garantizar la consecución del interés general o bien común, pero es utilizado como instrumento de poder por la clase dominante. La concepción del estado en Marx es una reacción contra la filosofía política de Hegel, contenida en su Filosofía del Derecho. Marx critica la teoría hegeliana por su idealismo, que le lleva a colocar la idea del estado, convertido en sujeto que trata de realizar el bien general, por encima de la sociedad, del pueblo, de los individuos. Marx, aplicando la filosofía de Feuerbach, quiere invertir esta concepción. En consecuencia, el sujeto de la política radica en la realidad concreta de la sociedad. Es la voluntad popular quien define y normativiza el interés general o bien común. Pero este principio democrático también implica que todos los males presentes en el modo de producción de una sociedad concreta quedarán reflejados en la superestructura estatal. En el estado se realiza la alienación política de los hombres, pues el estado es un medio represivo, es un instrumento de alienación. Por todo ello, en la futura sociedad comunista, sin clases ni alienación, el estado habrá desaparecido.

Fantasía: Facultad o capacidad humana para crear una visión de la realidad falsa o deformada, que no es un fiel reflejo o representación de nuestra base real. La conciencia y sus productos, en la medida en que quieren ser autónomos de la base material en que se originan, se convierten en fantasías engañosas que conducen a la alienación del hombre.

Filosofía alemana: Es la filosofía idealista que Marx ha estudiado y por la que ha sido influido. Esta filosofía ha llegado a su plenitud con el Idealismo Absoluto de Hegel, y se ha dividido, posteriormente, en derecha e izquierda.

Observación empírica: Es el origen y fundamento de todo conocimiento. Según Marx, el primer nivel del conocimiento es la sensación o experiencia, que percibe lo inmediato, a éste le sigue el pensamiento, que también refleja la realidad pero de manera distinta, pues nos hace conocer su proceso, sus leyes, su tendencia, es decir, la esencia de la realidad. La teoría del conocimiento no ha sido desarrollada en profundidad por el marxismo. En este punto Marx sigue la filosofía de Feuerbach, para el que no puede existir conocimiento verdadero, ni, por tanto, ciencia, si el objeto no es empírico, es decir, natural o material. Consecuentemente, el texto afirma que la experiencia debe mostrar la dependencia existente entre la infraestructura económica y la superestructura socio – política y cultural.

Organización social y política: Es la estructura en que se articulan, en una sociedad histórica, las clases sociales y los organismos del estado. Forma parte de la superestructura de un modo de producción y está determinada por la infraestructura económica, es decir, por las relaciones de producción que se establecen entre las fuerzas productivas.

Postulado moral: Proposición normativa o imperativo que guía nuestra conducta como condición necesaria de nuestra racionalidad y exigencia primaria de nuestra dignidad humana. Es un concepto filosófico importante en la ética de Kant.

Proceso de vida real. Proceso material de vida: Con esta expresión Marx se opone a todos los productos de la conciencia o construcciones mentales que la filosofía alemana ha convertido en objeto de su filosofía. Al contrario, para Marx la filosofía se fundamenta en la única realidad existente, material y natural, con la que el hombre se relaciona dialécticamente trabajando y produciendo sus medios de vida. La única base real, a partir de la cual se puede originar una filosofía, es el proceso de producción de bienes materiales con el que los trabajadores forman parte de un modo de producción histórico.

Proceso de vida. Proceso histórico de vida: Es la vida real que, como productores, llevan los seres humanos dentro de un modo de producción. Esta vida material o actividad económica, sometida a un incesante cambio en el decurso de la historia, determina la organización social y el estado. Por ello, en una situación económica alienante, el estado es necesariamente un instrumento de alienación utilizado por la clase dominante.

Producción e intercambio material: Acción por la que los hombres, con su trabajo, obtienen de la naturaleza los productos que necesitan para vivir. Cuando el modo de producción ha progresado y hay sobreproducción o abundancia, los productos no consumidos pueden intercambiarse por otros que resulten de interés. Este intercambio, realizado en el mercado, convierte a los productos en mercancías. Según Marx, para que este intercambio resulte justo, debe tomarse como “valor de cambio”, es decir, como medida cuantitativa que permita igualar las mercancías que se intercambian, el “valor trabajo”, que es el valor incorporado en la mercancía por la cantidad de trabajo que ha sido necesaria para su producción.

Producción. Producir: Efecto y acción de la relación activa que mantiene el hombre con la naturaleza en la que ha surgido. Marx la denomina, también, praxis o trabajo, y consiste en modificar la naturaleza con diversos medios, transformándola en productos que nos resultan necesarios para la vida, cuando se han producido más objetos que los estrictamente necesarios, se facilita la aparición del intercambio o comercio, la división del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción.

Productores: Son los seres humanos en la medida en que deben trabajar o relacionarse activamente con la naturaleza para obtener los bienes materiales necesarios para la vida. Así el hombre produce su propia vida y su propio modo de vida, característico éste de cada modo de producción.

Productos de la conciencia: Es todo aquello (conceptos, ideas, teorías, pensamientos, etc.) que la conciencia origina como reflejo o representación de la realidad. La producción de bienes materiales o infraestructura económica los determina. En la medida en que se quiere formar con ellos un mundo espiritual independiente, se convierten en fantasías ideológicas.

Productos del pensamiento: Véase “productos de la conciencia”.

Reflejos ideológicos: Son los contenidos o productos de la conciencia, pues ésta es un reflejo o representación de la realidad material, condicionada por los intereses que entran en juego en la lucha de clases y que producen un falseamiento o inversión de la realidad. Marx llama ideología a esta desviación que la conciencia sufre por influjo de los intereses económicos.

Relaciones sociales y políticas: Son las interacciones, los influjos, los conflictos, etc., que se producen entre los individuos dentro de las clases sociales y de las instituciones políticas a las que pertenecen como miembros de un determinado modo de producción. Según Marx, estas relaciones están determinadas por las relaciones de producción que se dan en la infraestructura económica. La propiedad privada de los medios de producción es el elemento central de las relaciones de producción.

Religión: Es una visión invertida de la realidad, ocasionada por las contradicciones y alienaciones presentes en el mundo material. Siguiendo a Feuerbach, Marx afirma que Dios y la religión son creación de la imaginación humana como escape ideológico a las injusticias y frustraciones del mundo real. La revolución económica, social y política, con sus consecuencias culturales e ideológicas, supondrá la desaparición de toda religión.

Revolucionario: Cualidad propia de todo aquello que coadyuva a la transformación radical de la infraestructura económica de una sociedad, y, consiguientemente, de las estructuras sociales, políticas y culturales. La dialéctica explica que toda la realidad está sometida a un proceso continuo de cambio como consecuencia de las contradicciones que la constituyen. Cuando este fenómeno se agudiza y afecta a un modo de producción en un momento de la historia, se produce necesariamente una revolución de la infraestructura económica o cambio en las relaciones de producción. La voluntad y el compromiso humanos pueden ayudar y acelerar el advenimiento de la revolución, pero éste se producirá necesariamente antes o después. Por todo ello tanto el reformismo como la postura conservadora se verán superados y falseados por el dinamismo imparable de la historia.

Sublimación: Término tomado de la ciencia natural y utilizado metafóricamente por Marx para indicar el cambio o transformación que, a partir de la realidad material, se produce en la conciencia, originando como productos de la conciencia la religión, la moral, la metafísica, etc. Posteriormente Freud lo utilizará en el psicoanálisis significando la transformación de los impulsos sexuales reprimidos en actos espirituales superiores.

Sustantividad: Propiedad de las sustancias, es decir, de aquellos seres que son sujetos de su existencia y, por eso, existen independientemente. Marx niega esta propiedad a la conciencia y a sus productos, pues no tienen una existencia independiente, sino que están determinados por la vida material. Por ello no tienen ni historia propia, ni propio desarrollo.

Vida material: Es la producción de bienes materiales necesarios para vivir que define la modalidad de vida típicamente humana y, también, la relación característica del hombre con la naturaleza. Es una expresión equivalente a realidad material, mundo real existente, base real, etc.

Vida real: Expresión equivalente a “mundo real existente” o a “vida material”. Es la vida humana tal como es y no tal como la describe la filosofía hegeliana. El idealismo hegeliano fundamenta todo en la idea, en la conciencia. Para Marx, esta filosofía se olvida de la realidad y se convierte en una teoría conservadora y alienante. La realidad existente es la naturaleza o materia, y en ella ha surgido el hombre, el cual, a través del trabajo, realiza su propia esencia y obtiene los bienes necesarios para vivir. La producción de bienes materiales es la base real sobre la que se debe edificar cualquier teoría filosófica.

Viejos hegelianos: Grupo de filósofos y teólogos resultante de la división de los seguidores de Hegel entre jóvenes y viejos hegelianos, también denominados por David Srauss izquierda y derecha hegeliana. Se caracterizan por la posición que adoptan frente a la filosofía de Hegel, a la religión y a la política. Los viejos hegelianos presentan a la filosofía de Hegel como una justificación racional de las creencias cristianas tradicionales y son conservadores con respecto al gobierno monárquico del estado prusiano. Pretenden conservar y desarrollar el sistema hegeliano.

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