LA METAFÍSICA

Tal como vemos en el texto, en el “cogito” se evidencia la existencia del yo o sustancia pensante, primer principio de la filosofía cartesiana. A partir de este yo pensante y de sus ideas, Descartes tiene que demostrar deductivamente el resto de la realidad. Se origina así una metafísica a priori, típica del racionalismo. En primer lugar, a partir del yo y de la idea innata de perfección, demostrará la existencia de Dios, sustancia perfecta e infinita; para ello utiliza el argumento ontológico y argumentos causales. La existencia de Dios, perfecto y bueno, es utilizada por Descartes como un “deus ex machina” para asegurar la evidencia, el conocimiento en general y la existencia del mundo. Existe, pues, una tercera clase de sustancia, la sustancia extensa, como causa u origen de nuestras ideas adventicias, siempre bajo la cubierta protectora del Dios bueno que, excluyendo la “hipótesis del genio maligno”, garantiza la viabilidad de nuestro conocimiento.

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