Definición de términos

Azar: Es la completa ausencia de finalidad, denominado también “necesidad ciega”. Supone una situación en la que una acción sucede entre varias posibilidades sin que se conozca una causa eficiente definida del efecto producido. El efecto resulta así totalmente contingente y podría haber sido cualquier otro, mientras que la causa permanece indefinida. Aristóteles y Tomás de Aquino consideran el azar como propio de acontecimientos excepcionales o extraordinarios. En el azar la causalidad actúa accidentalmente. Así distinguen entre azar, que es lo que sucede en los fenómenos naturales accidentalmente, y suerte, que es lo que sucede accidentalmente en los asuntos humanos. El azar sería una “privación” de la naturaleza y la suerte una “privación” del arte. “Fortuna et casus sunt quasi defectus et privationes naturae et artis” (Tomás de Aquino, In Met. Aristotelis comm.)

Causa–efecto: Causa es el principio del ser de algo o el principio del cual algo, llamado efecto, procede. El ser del efecto depende de la causa, por lo que, después de producido el efecto, existe una relación necesaria con la causa que posibilita deducir la existencia de uno a partir de la del otro. Además existe una analogía entre el ser del efecto y el ser de la causa. En base a la causalidad y a la analogía Tomás de Aquino fundamenta la posibilidad de demostrar la existencia de Dios y de conocer imperfectamente su esencia, superando la Teología negativa, defendida por el neoplatonismo, el Pseudo Dionisio Areopagita, Juan Damasceno o Juan Escoto Eriúgena. En la Época Moderna la causalidad será criticada por David Hume que la reducirá a un hábito o costumbre que produce una conexión psicológica o subjetiva entre impresiones sucesivas.

Causa eficiente: Es aquella causa que con su acción produce el efecto. Para Tomás de Aquino, siguiendo a Aristóteles, existen cuatro tipos de causas: la material y la formal, que son intrínsecas a los seres, y la eficiente y la final, que son extrínsecas. La Causa Eficiente Primera es Dios.

Causas intermedias son aquellas causas que, por una parte, son efectos de una causa anterior, y, por otra son causas de efectos ulteriores que, a su vez, seguirán siendo causas.

Causa primera, intermedia y última: Supuesto un proceso o sucesión concatenada de causas y efectos, causa primera es aquella que está en el origen de todo el proceso y, por tanto, ella no es efecto de ninguna otra. Todos llamamos Dios a la Causa Primera.

Causas intermedias son aquellas causas que, por una parte, son efectos de una causa anterior, y, por otra son causas de efectos ulteriores que, a su vez, seguirán siendo causas.

Causa última es aquella que se encuentra al final de todo el proceso. Ella depende de las causas intermedias y de la primera, luego es también efecto, y produce el último efecto de este proceso o serie causal.

Concepto: Equivalente a idea. Es la representación abstracta e intelectual de la esencia de algo. Es el resultado de la operación cognoscitiva denominada abstracción. El entendimiento agente o activo separa o abstrae la esencia de la materia, y esta representación es recibida en el entendimiento paciente como un concepto o esencia abstracta. Con los conceptos elaboramos juicios y con éstos razonamientos. La expresión lingüística de un concepto se denomina término o palabra.

Conocimiento: es la capacidad propia del alma de algunos seres por la que, además de poseer su propia forma, son capaces de recibir la forma de los demás, de esta manera pueden representarse la realidad concreta y particular (conocimiento sensible) y, también, captar o abstraer la esencia de las cosas (conocimiento intelectual). Actuando sobre la imagen sensible o fantasma, originada en los sentidos y conservada por la imaginación y la memoria, el entendimiento abstrae o separa de la materia y de las características individuales la forma o esencia, formando así un concepto universal.

Cuerpos naturales: En primer lugar, son los seres corpóreos, no vivientes y, por tanto, carentes de alma, que forman el mundo físico. Pero el texto se refiere a seres que desarrollan una actividad, que “obran”, por ello podemos entender que los cuerpos naturales son los vegetales y los animales, que actúan como seres vivos, pero que desconocen la finalidad de su acción y no pueden determinarla por sí mismos. Sólo los seres racionales conocen el fin de sus actos y pueden buscar y conseguir los medios necesarios para alcanzar el fin.

Demostración: Procedimiento racional por el que de unas proposiciones verdaderas, ya conocidas, llamadas premisas, obtenemos necesariamente otra proposición verdaderas llamada conclusión. Una demostración es la expresión lingüística de la operación intelectual llamada razonamiento. Aristóteles distingue entre deducción e inducción, o demostración deductiva e inductiva. Tomás de Aquino recoge la distinción entre demostración “propter quid”, que va de la causa al efecto, y demostración “quia”, que va del efecto a la causa y es la que emplea para demostrar la existencia de Dios.

Dios: Para Tomás de Aquino, Dios es el “Ipsum esse subsistens”. Es el Ser Necesario, pues en Él se identifica esencia y “esse”. Es Acto Puro, no compuesto, y, según la conclusión de las cinco vías, es el Primer Motor Inmóvil, La Causa Primera, el Ser Necesario, el Ser Perfecto origen de toda perfección, y la Inteligencia ordenadora del mundo. Demostramos su existencia a partir de los efectos, y podemos conocerle por analogía.

Efectos: Es lo que procede o se sigue necesariamente de una causa. Tomás de Aquino sigue la teoría de la causalidad de Aristóteles y la utiliza para fundamentar el conocimiento analógico de Dios. A partir del efecto podemos llegar al conocimiento de la causa, pues existe una semejanza entre causa y efecto.

Evidencia: Propiedad de los juicios o proposiciones en los que el sujeto contiene al predicado, por lo que su verdad se impone al entendimiento. Esto sucede cuando, además de que el sujeto incluya al predicado, nosotros conocemos adecuadamente tanto al sujeto como al predicado. En este caso la proposición es evidente en sí misma y para nosotros. Si no tenemos un conocimiento adecuado del sujeto, del predicado o de ambos, entonces, aunque la proposición sea evidente en sí misma, no lo será para nosotros.

Fin: Meta a la que se llega utilizando causas intermedias o medios. Sólo los seres racionales pueden conocer intelectualmente el fin, y apeteciéndolo, buscar los medios necesarios para alcanzarlo. El fin, así conocido y apetecido, actúa como causa final, moviendo a la acción y a la búsqueda de medios.

Género: Término de la lógica clásica con el que se designa a un concepto que tiene mayor extensión (número de individuos designados) y, por consiguiente, menor comprensión (propiedades o características propias del concepto) que otro, llamado especie. En Platón se identifica con idea. Aristóteles define género como el atributo esencial aplicable a una pluralidad de cosas que difieren entre sí específicamente. Los autores medievales tienden a identificar género con la idea universal, introduciendo este término en la polémica de los universales.

Intencionado: Propiedad de una acción por la que esta tiende o se dirige hacia un fin u objeto conocido previamente. La intención en este sentido es una “intentio finis” procedente del acto de la voluntad, guiado por el entendimiento, el cual investiga los medios que conducen al fin.

Jerarquía: Tomás de Aquino recoge el esquema griego de un universo jerarquizado u ordenado conforme a la perfección de sus seres. Así la pluralidad y variedad de los seres queda unificada dentro de una ordenación jerárquica. Se supera el pensamiento de Aristóteles, en el que Dios y el mundo son dos cosas completamente distintas, ambas eternas, con el concepto de un Dios trascendente al mundo, pero concebido como Primera Causa o Primer Principio, del que se deriva toda la multiplicidad de los seres del universo. El término se encuentra explícito en la obra del Pseudo Dionisio Areopagita, pero lo podemos rastrear ya en Platón y, sobre todo, en Plotino como ordenación ontológica de la realidad. Autores, ambos, que influyen en Tomás de Aquino. Esta teoría neoplatónica que Tomás de Aquino recibió a través del Pseudo Dionisio, viene corregida por las tesis cristianas de la trascendencia de Dios y de la creación. Para Tomás de Aquino es el orden escalonado que tiene toda la realidad según su perfección. En la cumbre se encuentra Dios, como “Ipsum esse”, Acto Puro o Ser Perfecto, del que participan todos los demás seres. A continuación se encuentran los ángeles, compuestos de esencia y “esse”, que son formas o inteligencias puras, sin materia. El alma humana es una forma espiritual que se encuentra ligada (teoría hilemórfica) a un cuerpo. Los cuerpos, que forman el mundo físico, para los cuales la materia y la cantidad forman parte de su esencia, están a continuación. Y, al final de todo, tenemos la materia pura o sustrato material, principio potencial de limitación e imperfección.

Máximo ser: Con esta expresión se designa a Dios como culmen y grado superior en la jerarquía de los seres. Siendo Dios el “Ipsum esse per se subsistens”, Acto Puro y Causa Primera de todas las cosas, tiene que ser también absolutamente perfecto y contener en sí mismo todas cuantas perfecciones se hallan en los seres creados. Además esas perfecciones están en Dios “eminenter”, o sea, de una manera infinitamente superior al modo como se encuentran realizadas en las criaturas.

Mundo sensible: Es el mundo físico o material al que pertenecemos y que podemos conocer con los sentidos. El mundo sensible en su conjunto es denominado universo y, según Tomás de Aquino, ha sido creado por Dios y está compuesto de materia y forma, de acto y potencia, y de esencia y “esse”.

Naturaleza: En Aristóteles, naturaleza es “la esencia de los seres que poseen en sí mismos y en cuanto tales el principio de su movimiento”. En Tomás de Aquino tiene tres significaciones predominantes: “Natura” como principio intrínseco de movimiento. “Natura” como esencia, forma, etc., de una cosa. Y “natura” como conjunto de todas las sustancias, lo que nosotros llamamos universo o cosmos. En el texto parece significar el modo de ser propio de una entidad, es decir, el segundo de los significados explicados.

Ordenamiento: Disposición u organización de una pluralidad de elementos conforme a un plan, de modo que pueden considerarse como medios para alcanzar una meta o un fin.

Primeros principios: Son el fundamento o el origen de algo. Hay primeros principios lógicos y ontológicos. Para Aristóteles y Tomás de Aquino, los primeros principios lógicos son el fundamento u origen de toda demostración. Al fundamentar la demostración, ellos mismos no pueden demostrarse. Son evidentes e indemostrables. Los primeros principios ontológicos son el origen y fundamento de la realidad. Son las causas primeras que dan razón del ser de los efectos. Los primeros principios lógicos hacen posible que algo sea conocido. Los primeros principios ontológicos hacen posible que algo exista.

Proceso indefinido o infinito: Es un proceso o sucesión concatenada de causas y efectos sucesivos. Para Tomás de Aquino, dado un proceso indefinido, si partimos del efecto nunca llegaríamos a la causa, y, si partimos de la causa, no existiría ni la causa ni el efecto últimos.

Proposición: Es la expresión lingüística de un juicio. Está compuesta por dos términos: sujeto, de quien se dice algo, y predicado, lo que se dice del sujeto. La proposición es la unidad lingüística mínima con significado completo. Una de sus propiedades fundamentales es el ser verdadera o falsa. Podemos clasificarlas por la extensión del sujeto en universales o particulares, y por su predicado en afirmativas o negativas, obteniendo así de la combinación de ellas cuatro tipos de proposiciones. Kant llamará analíticas a las proposiciones en las cuales el sujeto incluye el significado del predicado, y sintéticas a aquellas en las que no lo incluye.

Ser (“esse”): Es el acto de existir. Tomás de Aquino lo distingue de la esencia, que se encuentra en potencia con respecto al ser, excepto en Dios, en quien se da la total identidad entre esencia y “esse”, por ello Dios es el “Ipsum esse Subsistens” o Ser Necesario, de quien participan todos los demás seres posibles o contingentes.

Sujeto y predicado: Son los dos términos que forman una proposición. El sujeto es el término que expresa aquello de lo que se dice algo, y el predicado es el término que expresa lo que se dice del sujeto. En su forma más sencilla, sujeto y predicado están unidos por la cópula “es”.

Valores – Perfecciones: En la tradición griega, lo perfecto es lo acabado y completo; en este sentido se dice de algo que es perfecto cuando es justa y exactamente lo que es. En Platón, valor equivale a ser verdadero o idea. Es, también, lo mejor en su género, pues no habrá nada que pueda superarlo, por tanto es algo que ha alcanzado su fin. En Tomás de Aquino, Dios es el modelo de toda perfección, es la perfección misma. Es el origen y la causa de todas las demás perfecciones que puedan tener los demás seres. Este es el sentido de perfección absoluta, según la cual lo que es declarado perfecto lo es de un modo completo. Sólo Dios puede ser considerado como perfección absoluta. Todos los demás seres tienen una perfección relativa, que es perfección sólo con respecto a algo que es absolutamente perfecto o perfecto en sí. La idea de perfección se equipara con la idea de acto, de modo que la perfección absoluta excluye toda potencia. La idea de perfección se ha unido así a la idea de ser y la idea de ser se ha ligado a la idea de valor. En consecuencia, el universo ha sido considerado como un “orden o jerarquía de la perfección”, desde la perfección absoluta, que es la de Dios, hasta el mundo material, que ocupa el lugar inferior en el citado orden.

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