A pesar de las sucesivas crisis que sufren las escuelas (desaparición del Renacimiento carolingio, ataques vikingos, nuevas invasiones, etc.), algunas de éstas llegaron a adquirir una fama y un realce internacionales. Así sucedió con algún “studium generale” de las nuevas órdenes religiosas mendicantes, o con algunas escuelas catedralicias, como la de París, o también con escuelas ya existentes en siglos anteriores, como la de medicina en Salerno o la de derecho en Bolonia.

Estas escuelas, a las que fluyen profesores y alumnos de toda Europa, son llamadas en el siglo XII “Universitas Studiorum”. Con el tiempo, los monarcas les conceden privilegios y además adquieren creciente independencia de los obispos y de la curia diocesana, pasando a depender directamente del Papa.

El método docente utilizado en las universidades y heredado de las escuelas, es doble:

  • La “Lectio”: lectura comentada de la Biblia, de los Padres de la Iglesia, y de otras “auctoritates”.
  • La “Disputatio”: debate y discusión, en el aula y fuera de ella, de problemas no resueltos con claridad por las “auctoritates”.

Estos dos métodos docentes se transforman en los géneros literarios fundamentales:

  • El Comentario, que pone por escrito el análisis y la explicación de lo leído.
  • La “Quaestio” que transcribe y sintetiza en una obra un problema discutido.Otros dos géneros completan a éstos:
  • Los Opúsculos, dedicados a la exposición de temas muy concretos.
  • Las Sumas: amplias síntesis que quieren recopilar todo el saber filosófico-teológico, con fines principalmente docentes.Todas las obras de Tomás de Aquino se encuadran en estos géneros escolásticos.Los estudios universitarios estaban organizados en una progresiva jerarquización que tuvo que recorrer Tomás de Aquino.
  • El Bachillerato o “vacat laureatus”, que conlleva la lectura y estudio de la Biblia y el comentario del Libro de las Sentencias de Pedro lombardo.
  • La Licenciatura o “licencia ubique docendi”, que confiere derecho a dar la primera clase universitaria (“principium”) y convierte al estudiante en maestro ordinario.
  • Tras un periodo de docencia es nombrado “magíster” y ocupa una cátedra en la universidad.En este ambiente surge y se desarrolla el pensamiento y la obra de Tomás de Aquino, quien de niño estudió en la escuela monacal de Montecasino, aprendió las “artes liberales” (Trivium y Quadrivium) en Nápoles, posteriormente le encontramos en el “Studium generale” de los dominicos en Colonia y en la universidad de París, de la que después fue profesor, así como de las universidades de Orvieto, Viterbo y Santa Sabina en Roma.

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